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La virtud de la pobreza

PorENMARCHA.MX

Sep 28, 2016

28-2-1

 

De la pobreza siempre se dicen muchas cosas; que si la mayoría de los mexicanos vivimos en un nivel de pobreza; que si naciste pobre… siempre serás pobre; que en la pobreza se sabe querer; etcétera.

Jesús nos llama a vivir en un estado de pobreza evangélica, ¿qué significa esto? Que las personas, tú y yo, estamos invitados a seguir a Cristo, así sin nada, a dejar todas las riquezas que tenemos y dárselas a los demás, a darnos a los demás sin recibir nada a cambio, a no esperar nada material por nuestros apostolados, sino a tener confianza en que está el Reino de Dios, por lo que trabajamos día con día. A ser agradecidos por lo que tenemos y a saber compartirlo con el que menos tiene.

Este tipo de pobreza no es dada por la sociedad en la vivimos, es una elección voluntaria de quien quiera ser discípulo de Jesús.

Joseph Ratzinger (nuestro Papa emérito Benedicto XVI) dijo: “La pobreza que Jesús declaró bienaventurada es aquella hecha a base de desprendimiento, de confianza en Dios, de sobriedad y disposición a compartir con otros”.  Él nos da algunas pautas para vivir una pobreza evangélica:

-El desprendimiento, el no estar apegado a los bienes materiales o vivir para ellos, sino tenerlos como medios para un bien mayor; dar limosna, no de lo que nos sobra, sino compartir de lo que tenemos para hacer sentir bien al prójimo.

-Confianza en Dios, poner la confianza en Él para que cuide nuestro bien; Jesús nos envía así sin nada: “Les ordenó que tomasen para el camino, un bastón y nada más pero ni pan, ni alforja, ni dinero en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto” (Mc 6, 8),  pues yo creo que Él espera que confiemos en que todo va a estar bien y que sirvamos con alegría.

-Sobriedad, es como tener coherencia entre la pobreza evangélica que elegimos y la vida práctica, diaria… lo importante es decir que somos una cosa y comportarnos según lo que decimos. No deberíamos vivir en los excesos mientras alguien carece de lo más básico.

-Disposición a compartir con otros, el seguidor de Cristo se llama cristiano porque imita la forma en que Cristo dio sus bienes por nosotros (incluyendo su propia vida), de esa manera damos nuestros bienes por los demás, porque trabajamos por algo más grande, queremos hacer que lleguen a Dios, por medio de las enseñanzas de Cristo.

Ojo: se puede trabajar para comer y vivir dignamente sin faltar a la pobreza evangélica. El que es cristiano sabe bien que las cosas no llegan a las manos por sí solas, sabe que Dios nos llama a trabajar, pero confía en que Dios está y ve por Él, y además debe compartir del fruto de su esfuerzo con alegría y gratitud 😀

jessicacorral@hotmail.com

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