• Mié. May 25th, 2022

La Dignidad del trabajador, san José obrero

PorENMARCHA.MX

May 1, 2022 ,

El Martirologio Romano tiene para la fecha de hoy, primer día de mayo, la siguiente lista de bienaventurados:

Santos: José obrero; Jeremías, profeta; Andeolo, mártir; Torcuato, Tesifonte, Segundo, Indalecio, Cecilio, Hesiquio y Eufrasio; Amador; Orencio; Arrigo (Enrique); Teodardo;  obispos; Brioco; Asafo, obispos y abades; Segismundo, rey; Marcolfo, eremita y monje; Peregrino Labioso, religioso; Pío V, papa; Agustín, Schoeffler, Juan Luis Bonnard, presbíteros; Ricardo Pampuri, médico y religioso;

Beatos: Algebrando, obispo; Mafalda, virgen; Petronila, virgen y abadesa; Vivaldo, eremita; Julián Casarello, presbítero; Clemente Steptyckyj, presbítero y mártir:

Encabeza la lista de hoy san José Obrero. Este varón silencioso al que hemos contemplado desde muchos aspectos, en este día se le observa en su carácter de trabajador manual, jornalero; el que vive la oración de Jesús: “Danos hoy nuestro pan de cada día”. Dios tiene ese modo de darnos nuestro pan.

            El más grande de los hombres quiso tener como jefe en su familia a un carpintero. De él aprendió un oficio por medio del cual ganar el pan con el sudor de su frente para sostener su familia y compartir con los demás, la convivencia en el aprendizaje y la vivencia de la fe. “¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero…?” (Mt 13, 54-58).

            El Evangelio dice de él que es hombre justo; lo presenta como hombre silencioso, sensible a los acontecimientos, obediente y con decisiones acertadas.

La enseñanza de la Iglesia retoma una celebración civil, que en sus orígenes –a mediados del siglo XIX- rememora el odio y los rencores entre patrones y trabajadores, entre explotadores y explotados; una ‘fiesta’ del odio y la venganza, de ‘lucha de clases’, para convertirla en una festividad de reconocimiento al trabajador que –al igual que el padre terrenal de Jesús- realiza sus actividades ‘para el Señor’.

La fiesta fue instituida en 1955 por su Santidad Pío XII. En el mensaje dirigido este día se expresa el sentir católico: “¡Cuántas veces hemos afirmado y explicado el amor de la Iglesia hacia los obreros! (…) ¿Quién y, sobre todo, qué sacerdote o cristiano podrá hacerse el sordo al grito que se levanta de lo profundo, que en el mundo de Dios justo pide justicia y espíritu de hermandad?”.

Más adelante, el pontífice señala: “… El 1 de mayo (…) lejos de ser fomento de discordias, de odios y de violencias, es y será una invitación constante a la sociedad moderna a completar lo que aún falta a la paz social.

Fiesta cristiana, por tanto; es decir, día de júbilo para el triunfo concreto y progresivo de los ideales cristianos de la gran familia del trabajo. A fin de que os quede grabado este significado… nos place anunciaros nuestra determinación de instituir, como de hecho lo hacemos, la fiesta litúrgica de san José Obrero, señalando para ella precisamente el día primero de mayo”.

Esos fueron los motivos y la finalidad asignada a esta fiesta. Sirva ella para valorar el trabajo de todos, como actividad digna, que enaltece, no denigra ni al que trabaja ni a quien recibe el fruto de la actividad.

Sirva en los que legislan, juzgan, gobiernan de algún modo nuestro pueblo, para que cuiden de las condiciones en que los trabajadores se desempeñan. Para que no haya discriminaciones, acepción de personas, prestaciones privilegiantes respecto de otros trabajadores de la misma actividad, huelgas que perjudican a miles de personas, sólo por mostrar el poder del número, etcétera…

San José Obrero, ruega por nosotros.

Por Mtro. Ramón Miranda

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.