Archivos de la categoría: Punto de vista

08Sep/16

Celebra Mons. Ruy Rendón, 37 años de vida sacerdotal

08-aniv-don-ruy“El Señor me conceda continuar con fidelidad y entrega a toda prueba”: Mons. Ruy

 

(enmarcha.mx).- Con motivo de su aniversario número XXXVII de Ordenación Sacerdotal, este 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de María, semanario En Marcha, realizó una breve entrevista a monseñor Ruy Rendón, actual arzobispo de Hermosillo.

Señor, sabemos que está celebrando un año más de vida sacerdotal, ¿cuándo se ordenó y cómo se siente al vivir su sacerdocio?

“Con el favor de Dios este 8 de septiembre en la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, un servidor estará celebrando 37 años de vida sacerdotal, fue en el año de 1979 cuando me ordené sacerdote para la Arquidiócesis de Monterrey, y a lo largo de estas poco más de tres décadas, he servido en diferentes lugares como presbítero… y en los últimos once años como obispo. Realmente el trabajo y el servicio que he estado realizando me ha llenado profundamente, me he sentido realizado, pleno; compartiendo la Palabra de Dios, celebrando la liturgia, los sacramentos y llevando la conducción de comunidades y la caridad a aquellas personas más necesitadas. Bendito sea Dios, que me ha permitido perseverar…”.

Sin duda el sacerdocio es un don que el pueblo de Dios siempre debe agradecer, ¿qué desea expresar a la comunidad con motivo de esta fecha?

“Como he dicho, bendito Dios que me ha permitido perseverar… he procurado ser un sacerdote cercano, accesible, que trata de cumplir con los deberes que Dios le ha encomendado, sin embargo… sigo siendo un ser humano y en este sentido me encomiendo a sus oraciones, sobre todo para que aquí en la Arquidiócesis de Hermosillo, donde estoy sirviendo desde hace poco más de dos meses, el Señor me conceda hacerlo con fidelidad, generosidad y con una entrega a toda prueba. Me encomiendo a sus oraciones, recen por mí y pídanle a Dios para que me mantenga fiel y con salud de alma y cuerpo”, solicitó como un pedido muy especial a la comunidad.

Dios bendiga e ilumine su ministerio; oremos unidos por nuestro Pastor… ¡Felicidades!

01Sep/16

Jornada Mundial de oración por el cuidado de la Creación: 1 de septiembre de 2016

1Unámonos al Santo Padre en oración por el cuidado de la Casa Común: Mons. Ruy

Por Mary Loustaunau

El 1 de septiembre se llevará a cabo la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación, convocada desde el año pasado por el Santo Padre Francisco y realizada en esta ocasión en coordinación con la Iglesia Ortodoxa; por tal motivo la Arquidiócesis de Hermosillo se unirá a esta celebración mundial y nuestro Arzobispo invita a toda la comunidad a orar, valorar y tomar conciencia del cuidado de la Casa Común que Dios nuestro Padre nos ha otorgado en un gesto puro de amor generoso.

Señor, ¿cómo unirnos a esta celebración, como hermanos que comparten una misma Casa?

“Deseo resaltar el maravilloso documento que el Papa Francisco nos ha ofrecido desde el año pasado, la encíclica Laudato Si’, donde el Santo Padre aborda el tema del cuidado de la Creación, cuidado que todos debemos tener por esta Casa Común. A partir de este gran documento, que es un tesoro que todos deberíamos leer y aprovechar, se han generado algunas iniciativas; una de ellas es el señalar un día especial en el año para ORAR por el cuidado de la Creación. El Papa Francisco, está convocando para que siempre, cada año, el 1 de septiembre nos unamos en oración pidiéndole a Dios nuestro Señor por la Creación, de la cual nosotros formamos parte. Es una iniciativa en común con la Iglesia Ortodoxa, que sin duda… si la aprovechamos, rendirá muchos frutos. Y para nosotros, como una aplicación práctica para la vida, hemos de valorar la naturaleza, el entorno en el cual vivimos, respetando y favoreciendo todas las iniciativas que nuestra sociedad ofrece hoy en día para cuidar y hacer más agradable esta Casa Común en la cual todos vivimos; unámonos a las intenciones del Santo Padre en nuestro hogar, en nuestras parroquias”.

 

Oremos juntos…

Jornada Mundial de oración por el cuidado de la Creación

 

Oh Señor nuestro Dios, que has establecido las estaciones y el tiempo por tu propia autoridad; Dios eterno que concebiste las cosas existentes desde todos los tiempos; Dios sin alteración y sin mutación, plenitud de todas las cosas; que por tu inefable sufrimiento nos has concedido este año: Bendice tú mismo, oh bondadoso Maestro, por tu divina gracia este año.

Concede lluvias gentiles sobre los frutos de la tierra. Envía agua saludable sobre los hombres y sobre los animales. Permítenos comenzar este año en paz y armonía, coronados por tu gloria en toda obra buena y, por la luz de tus estatutos, concédenos pasar los días de este año con una decorosa disposición y una vida virtuosa.

Preserva en bienestar nuestra santa Iglesia. Fortalece y confirma por el poder de tu diestra a nuestro país. Cuida de los niños, guía a los jóvenes, sé soporte de los ancianos, atrae a los que están dispersos y únelos a tu santa Iglesia.

Que tu Reino venga a nosotros, el Reino de todos los siglos, el Reino de la bondad, la justicia y la paz. Y concédenos que con una sola boca y un solo corazón te glorifiquemos y alabemos a ti, eterno Dios, santa Trinidad, por los siglos de los siglos. Amén.

19May/16

Homofobia, no: la verdad, si

Felipe Arizmendi Esquivel

           Obispo de San Cristóbal de las Casas

VER

El Presidente de la República acaba de enviar al Congreso dos iniciativas de ley, para permitir que las uniones maritales entre personas del mismo sexo sean reconocidas como “matrimonios igualitarios, sin discriminación por motivos de origen étnico, de discapacidades, de condición social, de condiciones de salud, de religión, de género o preferencias sexuales”. Así lo informó en el Día Nacional de Lucha contra la Homofobia, en la residencia oficial de Los Pinos, ante organizaciones que enarbolan la agenda lésbico, gay, bisexual, trans e intersexual (LGBTI), que felices le aplaudieron, como una conquista de sus luchas. 2357-59

Nuestra Iglesia siempre ha expresado, no sólo para los creyentes, sino para toda la humanidad, independientemente de su religión y de su cultura, que un verdadero matrimonio sólo se puede dar entre un hombre y una mujer que se aman y que están abiertos a la generación de nuevas vidas. Esta convicción está afianzada en nuestra fe, pero tiene un fundamento en la misma naturaleza humana, pues, aun biológicamente, una relación genital, sexual, que sea verdaderamente humana, no animal, adquiere su pleno sentido sólo estando una mujer frente a un hombre. Otra cosa es la amistad, el cariño, la ayuda mutua, la complementariedad, que son posibles y convenientes entre personas del mismo sexo.

Sin embargo, nuestra misma fe nos invita a ser respetuosos con quienes piensan y actúan en forma diferente, pues Dios respeta la libertad que El mismo nos dio, aunque la usemos para equivocarnos. Dios nos hizo libres y cada quien puede hacer lo que quiera con su libertad, aunque se perjudique. Si alguien es feliz con una relación homosexual, allá su propia decisión, pero que no le llamen “matrimonio”, por favor, pues la misma palabra tiene en su raíz la maternidad, y un hombre no fecunda a otro hombre, ni una mujer a otra. Esto no es homofobia; es una simple verdad de la naturaleza humana de todos los tiempos y de todas las culturas.

 

PENSAR

El Papa Francisco, en su reciente Exhortación La alegría del amor, afirma: “En una sociedad en la que ya no se advierte con claridad que sólo la unión exclusiva e indisoluble entre un varón y una mujer cumple una función social plena, por ser un compromiso estable y por hacer posible la fecundidad, reconocemos la gran variedad de situaciones familiares que pueden brindar cierta estabilidad, pero las uniones de hecho o entre personas del mismo sexo, por ejemplo, no pueden equipararse sin más al matrimonio. Ninguna unión precaria o cerrada a la comunicación de la vida nos asegura el futuro de la sociedad” (AL 52).

“No existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia” (AL 251).

Sin embargo, nos invita a “evitar todo signo de discriminación injusta, y particularmente cualquier forma de agresión y violencia… Se debe tratar de asegurar un respetuoso acompañamiento, con el fin de que aquellos que manifiestan una orientación sexual distinta puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su vida” (AL 250). Es algo que ya el Catecismo de la Iglesia Católica ya nos había indicado, en el No. 258.

 

Y en cuanto a que la ley obligará a los funcionarios públicos acatar la disposición de realizar esos “matrimonios igualitarios”, y si no lo hacen se les juzgará por homofobia, el Papa Francisco, en una entrevista con el periódico francés La Croix, recuerda que los funcionarios católicos no deberían estar obligados a celebrarlos: “Una vez que se aprueba una ley, el Estado debería ser respetuoso de las conciencias. La objeción de conciencia debe ser posible en todas las jurisdicciones legales, porque es un derecho humano”. Es decir, si un juez, por su conciencia, se niega a realizar estos actos, debería ser respetado y no castigado con retirarle el cargo, o con otras sanciones.

 

ACTUAR

¡Nada pues, de homofobia! Mucho respeto a quienes tienen una orientación sexual diferente, sea por opción y gusto personal, sea por consecuencias de su infancia familiar, o por modas del ambiente. Pero no podemos dejar de anunciar lo que es propio de nuestra fe, ni dejar de denunciar lo que perjudica a las personas y a la sociedad.

FUENTE: CEM

17Mar/16

Papa Francisco: tres años caminando con el pueblo hacia Jesús

 

(RV).- En el tercer aniversario de la elección pontificia del Card. Jorge Mario Bergoglio, Mons. Giancarlo Bregantini, Arzobispo de Campobasso – Bojano, Italia, fue entrevistado por Alessandro Gisotti, para Radio Vaticano. Sínodo sobre la Familia, la Encíclica Laudato si’, los viajes apostólicos y el Jubileo de la Misericordia, el Obispo de Roma prosigue el camino que trazó desde la tarde de su elección, el 13 de marzo de 2013: un Pastor que camina con el pueblo hacia el encuentro con el Señor Jesús.

 

El prelado italiano empieza destacando su profundo aprecio por la Carta Encíclica del Santo Padre Francisco sobre el cuidado de la casa común:

“Lo que he apreciado inmensamente es la Laudato si’; pienso que es un documento de grandísimo valor, que se afianza en la Evangelii gaudium, también después de su intervención magistral en Florencia, en el encuentro eclesial nacional italiano. Luego, la maravillosa experiencia efectiva de la Misericordia, que entra en las vivencias y que, en el Ángelus del IV domingo de Cuaresma, con la parábola del Padre misericordioso, volvimos a apreciar en su plenitud. Por lo que decimos: ‘Gracias a este Papa, que nos ha hecho ver que no es una parábola antigua, sino que es una palabra de hoy’. Otro elemento, el tercero, es la experiencia de sus viajes”.

 

Mons. Bregantini hace hincapié en que la misericordia  es como una lente a través de la cual podemos ver toda la acción del Papa Francisco:

“Sí, sin duda. Sentimos la lente que, obviamente no es helada, fría, sino que es el calor del sol que calienta al mundo de hoy. Si no tuviéramos la Misericordia, cómo podríamos afrontar el tema de Libia, de Siria y las dinámicas tan complicadas de Europa, ¡por la que rezamos hoy, para que no se levanten muros, y para que se comience a razonar en términos de misericordia!”.

 

El Papa Francisco reitera a menudo la necesidad de una Iglesia sinodal, una Iglesia que viva “la belleza del caminar juntos”. Mons. Bregantini subraya la repercusión positiva de la exhortación del Papa para la vida de la Iglesia:

“Creo que será muy grande, nosotros la estamos impulsando a nivel diocesano. La exhortación que él nos ha presentado, sobre todo su modalidad, que no sea un mero documento, un estudio específico, que sirva para una armonía entre sacerdotes, fieles, pobres, creación. Es una sinodalidad ampliada. Con su exhortación, se ha pasado de una sinodalidad de cátedra a una ‘sinodalidad de camino’, como indica en realidad su origen. Ello ha vuelto a dar al evento del Sínodo en las diócesis esa sonrisa, esa caricia, ese acompañar que necesitamos. Todo ello con la exhortación: no es posible acompañar sin exhortar. Y exhortar lleva a acompañar. Uno de los signos que tendrá un impacto creciente es la reforma del tribunal diocesano para verificar la nulidad de las causas matrimoniales. Es una modalidad de enfoque innovadora, entre los fieles y el Obispo, entre las familias y la comunidad, entre las heridas y quien las sana. Sientes realmente por dentro que la misericordia, también jurídicamente, adquiere un rostro nuevo: Misericordiae Vultus”.

 

 

Ecos del inicio del Pontificado del Papa Francisco

“El verdadero poder es el servicio”

(RV).- “No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura”. Lo afirmaba el Papa Francisco hace casi tres años ya, en su intensa homilía de la Misa celebrada por el inicio de su pontificado, el 19 de marzo del año 2013. Antes de esta Misa, el Santo Padre había llamado por teléfono a Buenos Aires, para dejar un mensaje a los argentinos reunidos en la Plaza de Mayo, en que les pedía que “no se olviden de este Obispo que está lejos pero que los quiere mucho”, a la vez que los invitaba a rezar por él.

En efecto, el martes  19 de marzo de 2013, en la Solemnidad de San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María y Patrono de la Iglesia Universal, el entonces recién elegido Papa Francisco celebraba la Santa Misa por el inicio oficial del su ministerio petrino. Misa solemne en la que participaron unos 200 mil fieles y peregrinos junto a las delegaciones oficiales de más de 130 países.

Antes de la misa el Papa Francisco había recorrido la Plaza de San Pedro durante varios minutos, deteniéndose a saludar, besar a algunos niños y bendecir a los miles de fieles presentes.

Tras el recorrido, el Obispo de Roma entró en la Basílica vaticana para vestir los paramentos de la Misa y bajar a orar ante la tumba de San Pedro. Después, en la Plaza de San Pedro le fue colocado el palio, y el anillo del Pescador, símbolos del pontificado.

En su homilía, el Papa Francisco comenzó diciendo:

“Queridos hermanos y hermanas: Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y Patrono de la Iglesia Universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud”.

Y se preguntaba:

“¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio a Jesús”.

El Papa Francisco también se preguntaba: “¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia?”:

“Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio;  y eso es lo que Dios le pidió a David, como hemos escuchado en la primera Lectura: Dios no quiere una casa construida por el hombre, sino la fidelidad a su palabra, a su designio; y es Dios mismo quien construye la casa, pero de piedras vivas marcadas por su Espíritu”.

José – prosiguió diciendo en su homilía – es “custodio” porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas.

También explicaba que, en el fondo, todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Por eso pidió que seamos custodios de los dones de Dios:

“Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos ‘custodios’ de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro. Pero, para ‘custodiar’, también tenemos que cuidar de nosotros mismos. Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura”.

Francisco añadía una ulterior anotación:

“El preocuparse, el custodiar, requiere bondad, pide ser vivido con ternura. En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura”.

“Les quiero pedir un favor – decía el Papa a sus compatriotas –. Les quiero pedir que caminemos juntos todos”:

“Cuidemos los unos a los otros, cuídense entre ustedes, no se hagan daño, cuídense, cuídense la vida. Cuiden la familia, cuiden la naturaleza, cuiden a los niños, cuiden a los viejos; que no haya odio, que no haya pelea, dejen de lado la envidia, no critiquen a nadie. Dialoguen, que entre ustedes se viva el deseo de cuidarse”.

“Que vaya creciendo el corazón y acérquense a Dios. Dios es bueno, siempre perdona, comprende, no le tengan miedo; es Padre, acérquense a Él. Que la Virgen los bendiga mucho, no se olviden de este obispo que está lejos pero los quiere mucho. Recen por mí”.

 

(María Fernanda Bernasconi – RV).

 

 

 

08Mar/16

Visita del Papa Francisco

Por Jesús Valencia

Como es común, también en esta visita de un Papa a nuestro país no faltaron los comentarios negativos de muchas personas y medios de comunicación. ¡Y cómo no se va a dar eso sí siempre ha sido más fácil destruir que crear! Los comentarios generalmente son basados en que la visita del Papa Francisco a México según algunas revistas de circulación nacional va a costar alrededor de $300,000,000.00 (trescientos millones de pesos) y que este dinero del erario público se irá en arreglar calles, limpiar y acondicionar lugares en donde estará el Santo Padre y una parte menor en sus traslados en el interior del país y otros gastos de operación, ósea que la mayor parte de lo que va a gastar México en la visita del Papa es en darle un uso correcto al dinero público, o ¿a caso no es el dinero público entre otras cosas para arreglar calles, acondicionar lugares públicos, limpiar calles, poner lámparas, etc.?

Cabe mencionar que ni México ni el Vaticano pagan el viaje ya que Alitalia corre con los gastos del Santo Padre y su comitiva como una acción de patrocinio o apostolado por parte de la aerolínea y por si esto fuera poco, en esta ocasión el Papa tampoco corre con los gastos de hospedaje ya que durmió siempre en la nunciatura que es parte de la estructura de la Iglesia Católica, pero eso es razonando sobre lo que muchos ven como algo negativo argumentando que con ese dinero se podía dar comida a muchos pobres, construir algunos hospitales (aunque no sé de donde piensan sacar el dinero para el mantenimiento que es carísimo) sin tomar en cuenta que lo que el Papa puede cambiar con su discurso ya que independientemente de la religión que cada quien diga profesar.

El Papa es una figura con una autoridad moral internacional que puede cambiar la voluntad y la manera de pensar o razonar de muchas personas e influir sobre algunas decisiones de la nación que visite en temas como la violencia, corrupción y pobreza lo cual se traduciría en muchísimos más beneficios para la gente más necesitada que lo que esos 300 millones puedan lograr, pero más aún, estamos hablando de un líder espiritual que pretende principalmente salvar almas y, una sola alma salvada para el reino de Dios es más valiosa que cualquier cantidad de dinero.

Pero volvamos a los números, la derrama económica que se estima generará la visita del Sumo Pontífice se calcula que será de  aproximadamente $2,500,000,000.00 (dos mil quinientos millones de pesos) sí, leyó usted bien es más de 8 veces la cantidad gastada  (de la cual ya dijimos que la mayor parte se usó para lo que debe de estar destinado) y ese dinero se quedará en la economía local como hoteles, restaurantes, taquerías, vendedores ambulantes, empleos temporales, paleteros, comercios, aerolíneas, transporte terrestres, y la lista pudiera ser casi interminable así que por el lado económico y si lo queremos ver como negocio, nos conviene mucho la visita del Papa ya que esa derrame generará impuestos que fácilmente superarán los 300 millones de los que hablamos inicialmente, ahora sí, después de la visita del Papa podemos regresar con el gobierno a decirle que invierta correctamente ese dinero que ahora es mayor de la cantidad que invirtió antes de la visita del Papa.

Yo creo y confío que muchas de las personas que lanzan estos comentarios negativos, en el fondo no es por que quieran hacer algún daño o perjuicio, más bien creo que son personas que también quieren hacer el bien y piensan en otras opciones aunque tal vez también nos falte un poco de humildad, generosidad y caridad o simplemente vemos la paja en el ojo ajeno y para esto yo quisiera despedirme compartiéndoles algo que me sucedió en el pueblo natal de mi abuelo y mi padre, Bacadéhuachi Sonora, cuando estaba con mi Tata Pedro Valencia (cabe mencionar que es el hombre más justo que jamás haya conocido) cuando llegué a traerle un “mitote” de un señor que se tenía por bueno y que había yo escuchado en el pueblo, cuando le conté yo este chisme a mi abuelo, él con la templanza que lo caracterizaba me preguntó: mijo ¿haces tú más cosas buena que ese señor? A lo que yo muy apurado y casi en automático le dije: Tata, ¡yo no hago esas cosas malas! Pero eso no fue lo que te pregunté, dijo mi abuelo y me explicó entre regaño y enseñanza que no tengo derecho a criticar ni hablar mal de alguien y que si yo no hago más cosas buenas que la persona que pienso criticar, pues muchísimo menos, termino diciéndome que cuando yo haga m cosas buenas que alguien tendría tal vez derecho a criticarlo. Ahora me doy cuenta que esta enseñanza aplica para todo y la podríamos considerar antes de criticar al Teletón, al cura, a tu hermano, al pastor, al pobre y a cualquier otro acto o persona que haga algún bien a la sociedad.

Muchas gracias y que Dios nuestro Señor nos bendiga y nos ayude a crecer en caridad.

30Nov/15

Nada justifica la violencia

Por Eugenio Andrés Lira Rugarcía*

 

“Estoy conmocionado, no entiendo estas cosas hechas por seres humanos”, dijo el Papa Francisco al referirse a los recientes atentados perpetrados en París, que causaron varios muertos y heridos. Y afirmó: “No hay justificación religiosa ni humana. No es humano”. Efectivamente, no hay justificación religiosa, humana, política o económica para ninguna forma de violencia en México, en Medio Oriente, en Francia o en cualquier parte del mundo.

Sin embargo, por desgracia la violencia tiende a crecer y a extenderse en el ámbito familiar, comunitario, nacional e internacional. Sus expresiones son diversas: física, sexual, psíquica, moral, patrimonial, privaciones y abandono, y se presenta en las relaciones de pareja, en el hogar, en los ambientes juveniles, en las escuelas, los lugares de trabajo, los orfanatos, los asilos, los centros penitenciarios, etc.

Una de las manifestaciones de la violencia es la “colectiva”, que, como explica la Organización Mundial de la Salud, es la que usan personas que se identifican a sí mismas como miembros de un grupo frente a otro grupo o conjunto de individuos, con el fin de lograr objetivos políticos, económicos o sociales, adoptando diversas formas: conflictos armados dentro de los Estados o entre ellos, actos de violencia perpetrados por los Estados, terrorismo, crimen organizado, etc.

¿Cuál es la causa de fondo que provoca la violencia? La negación de la verdad, lo que nos encierra en un individualismo egoísta, relativista, utilitarista e indiferente que nos hace reducirnos unos a otros al nivel de objeto de placer, de producción y de consumo, lo que engendra situaciones de injusticia, inequidad y violencia que hacen crecer la rabia, el resentimiento, la desesperación y el deseo de venganza.

Sin embargo, esto no es irremediable ¡Podemos construir la paz! Para ello es preciso adecuar nuestra inteligencia y nuestro corazón a la realidad. Así seremos capaces de reconocer, respetar, promover y defender la dignidad, los derechos y los deberes de toda persona, y de tomar conciencia de las gravísimas cuestiones que afligen a la familia humana, como el fundamentalismo y sus masacres, las persecuciones a causa de la fe y de la pertenencia étnica, las violaciones de la libertad y de los derechos de los pueblos, el abuso y la esclavitud de las personas, la corrupción y el crimen organizado, las guerras que causan el drama de los refugiados y de los emigrantes forzados.

Hacernos sensibles frente a estas dramáticas realidades nos ayudará a que cada uno procuremos actuar responsablemente de acuerdo a las propias posibilidades y a que sumemos esfuerzos para construir juntos, empezando por casa y por nuestros ambientes, un mundo más consciente en el que a todos se haga posible un desarrollo integral y una vida en paz. Esa paz que, como decía Juan XXIII, se alcanza en la verdad, la justicia, el amor y la libertad.

*Artículo publicado en La Razón

* Obispo Auxiliar de Puebla y Secretario General de la CEM

30Nov/15

Familias sean signo de la misericordia y acogida de Dios: alienta el Papa

El próximo 8 de diciembre inicia el Año Jubilar de la Misericordia que abarcará hasta noviembre del 2016.

VATICANO, (ACI/EWTN Noticias).-

El Santo Padre recordó que “la Sagrada Familia de Nazaret sabe bien qué cosa significa una puerta abierta o cerrada, para quien espera un hijo, para quien no tiene amparo, para quien huye del peligro”.
Por ello, el Papa alentó a que “las familias cristianas hagan del umbral de sus casas un pequeño gran signo de la Puerta de la misericordia y de la acogida de Dios”.
“Es así que la Iglesia deberá ser reconocida, en cada rincón de la tierra: como la custodia de un Dios que toca, como la acogida de un Dios que no te cierra la puerta, con la excusa que no eres de casa”, dijo.
Al llegar al umbral del Año Jubilar de la Misericordia –que se inicia el 8 de diciembre– Francisco señaló que “delante de nosotros se encuentra la gran puerta de la Misericordia de Dios, que acoge nuestro arrepentimiento ofreciendo la gracia de su perdón”.
“La puerta es generosamente abierta, pero nosotros debemos valerosamente cruzar el umbral”, señaló.
El Papa indicó que tras el recientemente celebrado Sínodo sobre la Familia “todas las familias, y la Iglesia entera, han recibido un gran aliento para encontrarse bajo el umbral de esta puerta”.
El Papa explicó que “la puerta debe proteger, cierto, pero no rechazar. La puerta no debe ser forzada, al contrario, se pide permiso, porque la hospitalidad resplandece en la libertad de la acogida, y se oscurece en la prepotencia de la invasión”.
El Papa precisó que “nosotros debemos pasar por la puerta y escuchar la voz de Jesús: si sentimos su tono de voz, estamos seguros, somos salvados. Podemos entrar sin temor y salir sin peligro”.
“Si el guardián escucha la voz del Pastor, entonces abre, y hace entrar a todas las ovejas que el Pastor trae, todas, incluso aquellas perdidas en el bosque, que el buen Pastor ha ido a buscarlas”.
Francisco explicó que “las ovejas no los elige el guardián, sino el buen Pastor. El guardián –también él– obedece a la voz del Pastor”.
“Entonces, podemos bien decir que nosotros debemos ser como este guardián. La Iglesia es la portera de la casa del Señor, no la dueña”, indicó.

 

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DEL AÑO DE LA MISERICORDIA
Del próximo ‘En Marcha’

20Nov/15

La Familia, ¿a quién pertenece?

 

“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Esta afirmación de Jesús ha marcado la historia de la Iglesia; pero también la del Estado, ahí donde el cristianismo se hace cultura. ¿Qué tiene que ver con el Sínodo de la Familia recién concluido y con el Papa Francisco? Veamos.

La emblemática frase significa, cierto, que las cosas del César no son de Dios; pero también que las cosas de Dios no son del César. Y la Familia no pertenece al César. Entonces, la Iglesia hace bien en no querer manejar las cosas del Estado; pero hace mucho mejor cuando actúa decididamente en la sociedad en favor del matrimonio y la Familia, incluso cuando implica dificultades con quienes gobiernan. Estas son las razones de la fe que claramente orientaron las reflexiones de los padres sinodales, pero no solamente. También, análogamente, podemos afirmar que hay que dar al Estado, como a la sociedad civil, lo que a cada uno corresponde, sin confusión. Y la Familia no es propiedad del Estado. Los gobernantes, jueces y legisladores existen para garantizar seguridad y justicia a las personas y las instituciones que conforman la sociedad civil, empezando por la Familia. Cualquier intento en contrario abona a la formación de regímenes autoritarios, con independencia de la máscara que porten. Esto es claro a la razón, incluso prescindiendo de la revelación. Estas razones también estuvieron en la mente de los padres sinodales.

Como observamos, las razones de la fe armonizan con las razones de la razón en materia de sociedad, persona y Familia. En la historia de la Iglesia los teólogos, pastores, intelectuales y pueblo fiel han interpretado esta convergencia como una demostración de que se avanza por el camino correcto, en servicio de la humanidad.

En mi opinión, en esta concordancia se encuentra la clave de interpretación del Sínodo. Falta la Exhortación Apostólica del Papa, quien tiene la última palabra. No obstante, la ruta ya queda clara. La Familia vive bajo asedio y los católicos, cual discípulos y misioneros del Nazareno, debemos trabajar en oración y acción para dignificarla como célula básica de una sociedad abocada a realizar la cultura del encuentro. Ante la emergencia enfrentada, serán necesarias dosis muy generosas de misericordia pues los heridos se cuentan por millones. Nadie puede quedar fuera de la protección de la sociedad civil, como nadie está fuera del amor de Dios.

 

comentarios@yoinfluyo.com

jtraslos@unam.mx

Fuente: http://www.voxfides.com/

 

20Nov/15

Asamblea cien de los obispos mexicanos

Por Sergio Estrada

Del 9 al 13 de noviembre se lleva a cabo la Centésima Asamblea de Obispos. Durante la asamblea, que será selectiva los más de 120 obispos de las 18 Provincias Eclesiásticas del país evalúan los trabajos del trienio y elegirán nuevos encargados de los diferentes servicios como: el Consejo de Presidencia y Comisiones Episcopales. Mons. Eugenio Lira Rugarcía, Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) nos explica en entrevista la logística de la asamblea.

 

¿Cuál es el tema de la próxima Asamblea de Obispos?

Esta asamblea es muy especial, porque es la centésima. Por esta razón habrá dos conferencias magistrales. La primera, estará a cargo del Cardenal Alberto Suárez Inda sobre el Concilio Vaticano II y el impacto en la vida de la Iglesia en México, y la otra conferencia estará a cargo del Dr. Rodrigo Guerra del CISAV y la Dra. María Luisa Aspe sobre los retos de la Iglesia en la actualidad. Por otra parte al ser una asamblea electiva, se evalúa el trabajo que se ha hecho en el trienio y habrá una elección de los nuevos encargados de los diferentes servicios como el Consejo de Presidencia y Comisiones Episcopales.

 

¿Cuáles son los mecanismos de elección?

Se elige al Consejo de Presidencia, al Consejo Permanente y se elige a los obispos Presidentes de las Comisiones Episcopales y a las Dimensiones Episcopales, es decir, es la elección de todos los servicios dentro de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

 

Con relación a la visita del Papa ¿ya se tendrá una logística?

En la reunión del Consejo Permanente, donde estuvieron representadas las 18 Provincias Eclesiásticas que integran la Iglesia en México se tocó el tema de la visita del Papa y las siguientes cuestiones:

 

¿Cuál sería la temática de la visita?

¿Qué lugares se proponen para que el Papa visite?

¿Con cuáles sectores de la sociedad y la Iglesia se cree conveniente se reúna el Papa?

Esta información ya se ha enviado a la Santa Sede para ponerla a consideración al Dr. Alberto Gasbarri, coordinador de los viajes del Papa, para que sea evaluado conjuntamente con su equipo y el Papa, sabiendo que este último tiene la última palabra. La Santa Sede deberá publicar toda esta logística para no suscitar falsas expectativas y no generar expectativas en alguna Diócesis o Estado de la República.

 

¿Cuántas Arquidiócesis y Diócesis se tienen contempladas asistan a la asamblea?

Se supone que todas deben asistir, porque es una obligación de todos los obispos en funciones, los únicos que no tienen la obligación de asistir son los obispos eméritos, pero aún así son invitados y participan. Se tiene contemplado asistan alrededor de 120 obispos y los eméritos.

 

¿Algo más que quiera agregar?

Se pide oración por esta asamblea, para que Dios nos asista y hacer la evaluación y tomar las decisiones oportunas, y elegir aquellos que Dios quiere que ofrezcan un servicio a la CEM y a la feligresía y también para asistir los trabajos preparatorios de la visita del Papa.

12Nov/15

Un análisis acróstico de la palabra ‘familia’

[en italiano f-a-m-i-g-l-i-a] nos ayuda a resumir la misión de la Iglesia en la tarea de:

Formar a las nuevas generaciones para que vivan seriamente el amor, no con la pretensión individualista basada sólo en el placer y en el ‘usar y tirar’, sino para que crean nuevamente en el amor auténtico, fértil y perpetuo, como la única manera de salir de sí mismos; para abrirse al otro, para ahuyentar la soledad, para vivir la voluntad de Dios; para realizarse plenamente, para comprender que el matrimonio es el “espacio en el cual se manifiestan el amor divino; para defender la sacralidad de la vida, de toda vida; para defender la unidad y la indisolubilidad del vínculo conyugal como signo de la gracia de Dios y de la capacidad del hombre de amar en serio” (Homilía en la Santa Misa de apertura de la XIV Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, 4 octubre 2015; y para valorar los cursos prematrimoniales como oportunidad para profundizar el sentido cristiano del sacramento del matrimonio.

Andar hacia los demás, porque una Iglesia cerrada en sí misma es una Iglesia muerta. Una Iglesia que no sale de su propio recinto para buscar, para acoger y guiar a todos hacía Cristo es una Iglesia que traiciona su misión y su vocación.

Manifestar y difundir la misericordia de Dios a las familias necesitadas, a las personas abandonadas; a los ancianos olvidados; a los hijos heridos por la separación de sus padres, a las familias pobres que luchan por sobrevivir, a los pecadores que llaman a nuestra puerta y a los alejados, a los diversamente capacitados, a todos los que se sienten lacerados en el alma y en el cuerpo, a las parejas desgarradas por el dolor, la enfermedad, la muerte o la persecución.

Iluminar las conciencias, a menudo asediadas por dinámicas nocivas y sutiles, que pretenden incluso ocupar el lugar de Dios creador. Estas dinámicas deben de ser desenmascaradas y combatidas en el pleno respeto de la dignidad de toda persona humana.

Ganar y reconstruir con humildad la confianza en la Iglesia, seriamente disminuida a causa de las conductas y los pecados de sus propios hijos. Por desgracia, el antitestimonio y los escándalos en la Iglesia cometidos por algunos clérigos han afectado a su credibilidad y han oscurecido el fulgor de su mensaje de salvación.

Laborar para apoyar y animar a las familias sanas, las familias fieles, las familias numerosas que, no obstante las dificultades de cada día, dan cotidianamente un gran testimonio de fidelidad a los mandamientos del Señor y a las enseñanzas de la Iglesia.

Idear una pastoral familiar renovada que se base en el Evangelio y respete las diferencias culturales. Una pastoral capaz de transmitir la Buena Noticia con un lenguaje atractivo y alegre, y que quite el miedo del corazón de los jóvenes para que asuman compromisos definitivos. Una pastoral que preste particular atención a los hijos, que son las verdaderas víctimas de las laceraciones familiares. Una pastoral innovadora que consiga una preparación adecuada para el sacramento del matrimonio y abandone la práctica actual que a menudo se preocupa más por las apariencias y las formalidades que por educar a un compromiso que dure toda la vida.

Amar incondicionalmente a todas las familias y, en particular, a las pasan dificultades. Ninguna familia debe sentirse sola o excluida del amor o del amparo de la Iglesia. El verdadero escándalo es el miedo a amar y manifestar concretamente este amor.

 

Fuente: radiovaticana.va

Referencia en el mensaje conclusivo

del Sínodo dado por el Papa