Archivos de la categoría: Experiencia de Fe

05Sep/16

JMJ 2016: La muerte del joven Maciej

Por Joe M. Colin

Maciej Szymon Ciesla era un diseñador de comunicación visual de la Academia de Bellas Artes de Cracovia. Ganador de premios, con experiencia. Llegó con 24 años al comité organizador de la JMJ en septiembre de 2014 respondiendo a un anuncio publicado en su universidad.

“Comenzó con la preparación gráfica: ya en el primer bosquejo hizo algo maravilloso. Después de la foto nos dimos cuenta de que Maciej era un profesional. Éramos cuatro personas terminando el sitio web y nos estaba costando mucho, así que le pedimos ayuda a Maciej”, comentó Monika, quien trabajó en el comité organizador.

Maciej, renunció a su trabajo y se unió al equipo de diseño gráfico de la JMJ 2016. No estaba muy comprometido con la Iglesia; de hecho, cuando llegó estaba muy desanimado en ese sentido. Aun así, quería trabajar allí. “Una vez me dijo: ‘¿Sabes, Monika? Estoy aquí porque quiero creer que todavía hay algo bueno en la Iglesia”, compartió ella.

Junto con Monika comenzó a trabajar en las imágenes para decorar la ciudad, el kit del peregrino y el diseño de casullas de la pasada JMJ 2016 en Cracovia.

En noviembre le diagnosticaron cáncer, pero siguió trabajando desde su casa. El cáncer se extendió a los pulmones y sus compañeros rezaban mucho por él: ayunaban y oraban diariamente la coronilla de la Divina Misericordia por su salud.

En mayo de este año publicó en Facebook: “¡Qué rápido cambian la vida y las prioridades! ¡Y qué sueños tan diferentes tenemos! Algunos sueñan con tener una carrera y fama, ascender, un trabajo nuevo, riqueza o, incluso, que el mayor evento de este año en Cracovia sea un éxito…yo, desde hace 150 días sueño una sola cosa… que me gustaría vivir, simplemente”.

Los médicos no pudieron hacer nada, ni siquiera con la amputación de su pierna. Él quería llegar vivo a la visita del Papa, tenía un puesto en el tranvía en el viajaría el Papa. Pero murió el 2 de julio.

La gente quedó muy conmovida porque él había hecho un gran bien. El funeral se realizó el 5 de julio en la Iglesia del Santísimos Cuerpo y Sangre de Jesús. Su familia pidió donaciones para el hospital San Lázaro, en vez de coronas y flores.

“Lo que Maciej le dio al comité organizador, más allá de un trabajo de diseño bellísimo, fue la confianza de que Dios es más poderoso que cualquier enfermedad o debilidad humana; Él puede transformar todo eso. Durante su trabajo en el comité volvió a creer y a confiar en Dios; de esa manera pudo afrontar el sufrimiento y aceptar la Cruz y se convirtió en un referente para nosotros”, afirmó el padre Suchodolski.

Maciej buscaba la fe y Dios le concedió reencontrarla, le dio algo más valioso que la salud corporal: un gran valor y paz para afrontar la muerte y, después, la vida eterna.

Dijo el Papa Francisco: “hay una cosa en la que no podemos dudar, la fe de este muchacho, de nuestro amigo que ha trabajado tanto por esta JMJ, lo ha llevado al cielo y él está con Jesús en este momento mirándonos a todos nosotros”.

El Papa exhortó a los jóvenes presentes a no tener miedo porque Dios es grande, hay que escoger el “camino justo” para llegar al Cielo como lo hizo Maciej.

Agradecemos al Señor porque nos da estos ejemplos de corajes, de jóvenes valientes que nos ayudan a seguir adelante en la vida.

17Mar/16

Evangelizar con el amor

Por Joe M. Colin

Un amigo llamado Raúl me escribió sobre la conversión de un compañero japonés llamado Keisuke a raíz de descubrir esos gestos que el Papa indica.

Keisuke mide casi 1.90 de estatura y tuvo un proceso espiritual prolongado: pasó del budismo al protestantismo y de aquí al catolicismo. Cuando era un niño sucedió que enfermó su mamá, que a su vez es una japonesa pequeñita y muy discreta. Entonces su abuela fue a cuidar de él y sus hermanos por un periodo de tiempo. A Keisuke le impresionó que fuera a visitarla por las tardes un anciano misionero irlandés que vivía solo en el templo de su pueblo. Recuerda que era muy amable con su abuela. Charlaban amigablemente tomando té. A Keisuke le extrañaba, pero apreciaba que alguien viviera sólo para ayudar a su pueblo: admiró su generosidad.

Poco después, por hacerle un favor a su madre, comenzó a ayudar al sacerdote. También hizo amistad con personas del Opus Dei, y se fue acercando al catolicismo. En 1994 se decidió bautizar y viajó a Roma para que San Juan Pablo II le confiriera los sacramentos de la Iniciación Cristiana en la Vigilia Pascual.

Pasaron unos años y se dedicaba a dar clases de química en Nagasaki, donde decidió pertenecer al Opus Dei. Años después de trabajar como profesor, hizo sus estudios eclesiásticos, pues sintió el llamado al sacerdocio. Fue ordenado hace unos tres años. Y ahora, sus familiares se han ido convirtiendo al catolicismo. La hermana de Keisuke es muy generosa, está casada y tiene once hijos, cosa inusual en ese país.

El Papa externó que el motivo de su viaje es seguir lo que el Señor nos pide a todos: ‘Id y anunciad el Evangelio’. Llevar la alegría del Evangelio, que es transformadora de los corazones porque devuelve la esperanza y los fortalece con el amor de Dios.

El Papa Francisco invitó a ir sin miedo a cada ciudad y pueblo, con entusiasmo, para difundir la buena semilla de la Palabra de Dios, con el testimonio de una vida santa, donde resplandece la verdad de Dios y la alegría del Evangelio.

Con su ejemplo, el Santo Padre nos acerca a Jesús: sus palabras son de amor, de misericordia, e invitan a la conversión; nos muestra el rostro de un Dios que siempre tiene paciencia. Acogiendo la ternura de Dios nos llevará a preocuparnos por todos, especialmente por los más frágiles.

Hablar de Dios no es imponer obligaciones, es compartir una alegría que nos desafía a actuar con la misma bondad con la que actuó Jesús.

 

08Mar/16

Mensaje para Cuaresma

Por Joe M. Colin

El Papa Francisco comentaba una homilía del cardenal Albino Luciani, el cual sería después Juan Pablo I, en la que hablaba sobre el entonces nuevo beato Leopoldo Mandic.

Escribía Luciani: “Pecadores somos todos, y eso lo sabía muy bien el padre Leopoldo. Hay que ser consciente de esta triste realidad nuestra. Nadie puede evitar las faltas pequeñas o grandes. Pero, como decía san Francisco de Sales: “Si tienes un burro y yendo por la calle se cae al suelo, ¿qué debes hacer? No vas a ir con el bastón a molerle a palos las costillas, pobrecillo, bastante desgraciado es ya. Tienes que cogerlo por la cabeza y decirle: ‘Venga, volvamos a ponernos en marcha. Ahora remendamos el camino, la próxima vez te fijarás más’”. Éste es el sistema y este sistema lo ha aplicado plenamente el padre Leopoldo”.

Seguía diciendo el cardenal Albino: “Un sacerdote amigo mío que iba a confesarse con él padre Leopoldo le dijo: ‘Padre, usted es demasiado generoso. Yo me confieso encantado con usted, pero me parece que es demasiado generoso’. Y el padre Leopoldo le dijo: ‘Pero ¿quién es demasiado generoso, hijo mío? Es el Señor el que fue generoso; no soy yo quien ha muerto por mis pecados, es el Señor el que murió por ellos. ¿Cómo iba a ser con los demás con lo generoso que fue con el ladrón?” (cfr. “El nombre de Dios es misericordia”).

Por ello nos podemos explicar que al recibir el Sacramento de la Penitencia se nos perdonen absolutamente todos los pecados ante nuestro arrepentimiento, porque no hay límites ante la misericordia de Dios. Y la penitencia que hay que cumplir es proporcionalmente muy pequeña debido a que nuestro Señor Jesucristo ya pagó con su pasión y muerte por nosotros. Por ello afirma el Papa que en Jesucristo Dios derrama su ilimitada misericordia hasta tal punto que hace de él la ‘Misericordia encarnada’, (Misericordiae vultus, 8).

 

 

09Feb/16

La Puerta de la misericordia

Por Joe M. Colin

 

En la bula que escribió el Papa, la Misericordiae Vultus, establece que pueden ganar la indulgencia todos los fieles que “acudan a la Santa Iglesia Catedral o cualquiera de los templos jubilares designados y participen en la celebración de la santa Eucaristía o en una sagrada ceremonia reflexionando sobre la misericordia, haciendo la profesión de fe y orando por el Papa y sus intenciones, cualquier día del año; dicha gracia podrá ser aplicada por los fieles difuntos”.

Ha recordado que el amor de Dios se manifiesta en la misericordia y el perdón y, por eso, “amar y perdonar son el signo concreto y visible de que la fe ha cambiado nuestros corazones”. Y una manera de manifestarlo es a través del signo de atravesar la Puerta Santa.

El hecho de abrir una puerta con ocasión de un Año Jubilar se remonta al siglo XV. Fue el papa Martín V quien, en 1423, abrió por primera vez en la historia la Puerta Santa de la basílica de San Juan de Letrán.

El Papa Francisco ha precisado que la Puerta simboliza al mismo Jesús y “cuando pasamos por ella manifestamos nuestra confianza en Él y el deseo de una verdadera conversión. Jesús nos anima a salir al encuentro de los demás para llevarles su amor”.

“Yo soy la puerta” dijo Jesús (Jn 10, 7.9). Cristo es la puerta a través de la cual vamos al Padre, alegría perfecta en la vida sin fin. Por eso, entrar por la Puerta Santa es un signo de dejar atrás el pecado para ir hacia Cristo.

El Santo Padre nos anima “a abrir la puerta del corazón para dejar entrar a Cristo y ser portadores de su misericordia”.

 

06Ene/16

“No tendrán mi odio”

 Por Joe M. Colin

Un conmovedor y poderoso mensaje dirigió Antonine Leiris a los terroristas de ISIS que asesinaron a su esposa Helene de 35 años de edad en los lamentables hechos de Francia en noviembre pasado.

En su publicación, que ha sido compartida más de 110 mil veces, también promete que no permitirá que su pequeño hijo de solo 17 meses de edad crezca con temor ni odio a ISIS.

Así dice la traducción de su mensaje:

 

No tendrán mi odio

La noche del viernes ustedes robaron la vida de un ser excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo, pero ustedes no tendrán mi odio. No sé quiénes son y tampoco quiero saberlo, ustedes son almas muertas. Si ese Dios por quien ustedes matan tan ciegamente nos ha hecho a su imagen, cada bala en el cuerpo de mi mujer habrá sido una herida en su corazón.

Así que yo no les daré el regalo de odiarlos. Ustedes lo están buscando, pero responder al odio con la cólera sería ceder a la misma ignorancia que hace de ustedes lo que ustedes son. Ustedes quieren que yo tenga miedo, que mire a mis conciudadanos con ojos desconfiados, que sacrifique mi libertad por la seguridad. Perdieron. Sigo siendo el mismo de antes.

Yo la he visto esta mañana, finalmente, después de noches y días de espera. Ella estaba tan hermosa como cuando partió el viernes por la noche, tan bella como cuando me enamoré perdidamente de ella hace más de 12 años. Por supuesto que estoy devastado por el dolor, les concedo esa pequeña victoria, pero esta será de corta duración. Sé que ella nos acompañará cada día y que nos volveremos a encontrar en ese paraíso de almas libres al que ustedes jamás tendrán acceso.

Nosotros somos dos, mi hijo y yo, pero somos más fuertes que todos los ejércitos del mundo. Y ya no tengo más tiempo para darles, tengo que volver con Melvil que ya ha despertado de su siesta. Tiene apenas 17 meses de edad. Va a comer su merienda como todos los días, después vamos a jugar como siempre y, toda su vida, este pequeño niño les hará frente siendo feliz y libre. Porque no, ustedes no obtendrán su odio.

 

La respuesta de Antonine nos muestra que ante hechos tremendamente malos, se puede responder con actitudes muy buenas, sin ser contaminados por el odio, la violencia y el mal, como pide el Papa.

El Papa pedía unirnos a su oración, acudiendo a la Virgen María, Madre de misericordia, para que suscite en los corazones de todos pensamientos de sabiduría y propósitos de paz. Y proteja y vele sobre el mundo entero.